viernes, 13 de marzo de 2015

CARMEN

Pues la vida no quiere que yo deje de lado la SQM... ni esta lucha que ya me pesa.

Me sigue poniendo a prueba y al límite, cada vez un poco mas dificili todavía.


Ahora es Carmen, mi peque.  Mi motivo para luchar y enfrentarme a la SQM, para ganar pequeños pasos que me hiciesen una madre "normal" para la hija perfecta.

Hoy ella es la que peor está y yo con todo el dolor de una madre, tengo que contarlo al mundo.
Por qué? no era suficiente yo? no he pasado bastante? que le debo al mundo? todas esas preguntas se me agolpan en la cabeza junto a miles de lágrimas, lágrimas de una madre que sabe lo que está pasando su niña.

Carmen ya no puede ir a clase, no puede estar con personas que no utilicen un protocolo sin químicos en sitios cerrados y cada vez a menor exposición tiene más síntomas y crisis.

 Después de meses intentando que sus compañeros utilicen productos en su aseo personal como en el lavado de sus uniformes que ella tolere, de 31 chicos y chicas tan solo cuatro de ellos los utilizan y a pesar de haber puesto un purificador de aire en clase a los pies de la niña hay días en los que a la hora y media ya tiene terribles dolores de cabeza y tiene que pedir a sus profesores volverse a casa pues no puede soportarlo.
Otros días aguanta como una campeona toda la jornada escolar pero cuando llega a casa está extenuada y ni siquiera tiene fuerzas de comer o cambiarse de ropa y  cae en un sopor, lo que yo llamo un semicoma, no puede moverse ni hablar  duerme durante horas  y cuando despierta  y empieza a encontrarse mejor se arregla y vuelve a coger sus libros para ir a la academia a seguir estudiando pues es una niña muy aplicada, le encanta ir al colegio y sacar buenas notas para lo poco que puede estudiar.

La gente de nuestro entorno no entiende lo que le pasa a Carmen, alguna madre me ha dicho, que vaya a clase aunque luego se encuentre un poco mal... pero no es que se encuentre un poco mal señora, es que se pone muy enferma!! he oido que como su madre tiene"eso"... pues hace que su hija lo tenga tambien. Como si fuera de un gusto grandísimo que tu hija este enferma de cualquier cosa, Menos aún de una por la que tienes casi que pedir disculpas por haber enfermado. Tambien mis propios familiares me dicen que la vean bien los medicos que no me quede con que tiene lo mismo que yo. Igual es otra cosa... llevala al sicólogo.
Y respiro hondo...y cuento uno dos tres......

Hoy Carmen me necesita y voy  a estar con ella, voy a defender sus derechos como he defendido los de todos los afectados durante todos estos años. Me necesita a su lado y yo necesito  tambien ayuda pues se que va a ser muy dificil el camino que empezamos a recorrer.

Ya hemos pedido que Conselleria le ponga atención domiciliaria, espero que no tarden mucho en contestarnos y no pierda muchas clases. Tanto ella como yo quisieramos que sus  compañeros hubiesen hecho algo mas para que ella pudiese seguir yendo a clase pero tambien me han dicho madres de esos alumos que siguen utilizando productos químicos a pesar de que estaban condenado a Carmen a quedarse en casa que es lo que se va a encontar en la vida,  en el instituto en la universidad.... (asi que mira casi mejor que se aisle a los doce no? digo yo... )  que fuerte.

Cuando no es tu hijo el que necesita ayuda te olvidas del mundo. No puedo entender a  estos padres. O yo soy rara o voy a contracorriente.

Aquí estoy de nuevo y no voy a dejarme vencer.

Isabel

2 comentarios:

  1. Yo llevo años padeciendo esta enfermedad y me siento identificado con lo que comentas, ya que quien la padecemos sabemos lo que es, aunque en muchas ocasiones nos pueden afectar los comentarios o el no corresponder de las personas de nuestro entorno, pero cuando lo pienso detenidamente esta claro que ellos lo ven desde otro punto de vista muy distinto.

    Lo único raro es esta enfermedad, que nos hace raros a los que la sufrimos y muy pocos nos entienden.

    Animo y a seguir luchando.

    Antonio

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