domingo, 13 de junio de 2010

SQM según origen laboral y no laboral



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 Sensibilidad química múltiple: Diferencias epidemiológicas, clínicas y pronósticas entre la de origen laboral y la de origen no laboral.

Fundamento y objetivo. El progresivo aumento de pacientes con síndrome de sensibilidad química múltiple (SQM) y la falta de estudios que relacionen su aparición con un posible origen laboral plantean la necesidad de investigaciones en este campo. El objetivo ha sido comparar aspectos epidemiológicos, clínicos y pronósticos entre las SQM de origen laboral y no laboral.
Pacientes y método. Estudio observacional de una serie de pacientes diagnosticados de SQM en la Consulta Externa de Toxicología del Hospital Clínic de Barcelona entre 2002-2007. El origen (laboral o no laboral) de la SQM se consideró como la variable independiente. Las variables dependientes fueron la actividad laboral, los agentes desencadenantes de la SQM, los productos químicos que se asocian al desarrollo de manifestaciones clínicas, la gravedad de los síntomas, las comorbilidades y la incapacidad laboral. Se comparó la distribución porcentual de resultados en el grupo de origen laboral y en el grupo de origen no laboral.
Resultados. Se incluyeron 165 pacientes, con una media de edad de 47,7 años, de los que un 90,9% fueron mujeres. Al comparar los pacientes con SQM de origen laboral con los pacientes con SQM de origen no laboral, se obtuvieron diferencias significativas en la presencia de comorbilidades, como el síndrome de fatiga crónica (el 68,1 frente al 88,5%; p=0,002) o la fibromialgia (el 49,3 frente al 73,9%; p=0,002), en las incapacidades temporales (el 60,9 frente al 39,6%; p=0,006) y en las permanentes (el 8,7 frente al 22,9%; p=0,006).
Conclusiones. Los pacientes con SQM atribuida a un origen laboral presentan menos comorbilidad e incapacidades permanentes que los pacientes con SQM de origen no laboral.

(Multiple chemical sensitivity: Epidemiological, clinical and prognostic differences between occupational and non-occupational cases.) FUENTE: MEDICINA  CLÍNICA. 2010 JUN;135(2):52-58. Santiago Nogué Xarau; María Alarcón Romay; José-Miguel Martínez Martínez...(et.al)

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