sábado, 10 de abril de 2010











'Parece que no encaja'.  Enfermedad ambiental, caos corporal y el cuerpo como sistema complejo.
'It just doesn't seem to fit'.  Environmental illness, corporeal chaos and the body as a complex system.
Coyle FJ. J Eval Clin Pract. 2009 Aug;15(4):770-5.  quetzl@rocketmail.com - PMID: 19674234

La enfermedad ambiental (EA) sigue siendo un enigma, a pesar de los intentos para hacerla encajar en el marco cada vez más flexible del modelo biomédico o etiquetarla como 'psicogénica'.
Consistentemente, los cuerpos enfermos ambientalmente no responden a las pruebas médicas convencionales, y emergen resultados ambiguos, indescifrables o negativos.
Durante una serie de entrevistas profundas en Canadá, tanto los pacientes, como los profesionales ambientales de la salud defendieron la necesidad de un paradigma alternativo para ver a la EA. También hablaron de la naturaleza compleja de la enfermedad, rompecabezas que actualmente se está explorando en el Centro de Salud Ambiental de Nueva Escocia mediante un marco epistemológico alternativo: la teoría de la complejidad. En este documento se presenta una propuesta tentadora, basada en la yuxtaposición de comprensiones teóricas desde esta nueva ciencia para discursos que emanen de pacientes y doctores. Se argumenta específicamente que los diversos síntomas de la EA se pueden comprender mediante el estudio de la teoría de la complejidad, concepto que tiene implicaciones positivas para el tratamiento.




Se ha encontrado BPA en botellas suizas de agua supuestamente seguras

POR Sarah Schmidt, Canwest News Service August 25, 2009

Fotografía por: Screen grab, www.sigg.com

"SIGG Suiza ha revelado que hasta el pasado Agosto, su botella reutilizable de aluminio hecha en  Suiza, símbolo icónico para el consumidor consciente de su salud y para la persona concienciada con el medioambiente, estaba forrada con epoxi que contiene trazas de bisfenol A, considerado por el gobierno federal de Canadá como substancia tóxica."




OTTAWA — Cuando el movimiento anti-plástico ganó fuerza hace unos años, Brandi Nicholauson tiró todas las botellas de agua de plástico que tenía en cada y compró botellas metálicas para sus hijos.
Ahora se ha enterado, junto con otros miles de consumidores, que SIGG Suiza ha revelado que, hasta agosto 2009, su símbolo icónico para el consumidor consciente con su salud y la naturaleza, estaba forrado con epoxi que contienen trazas de bisfenol A,  considerado como substancia tóxica por el gobierno federal de los EEUU.
"Jamás me hubiera imaginado esto. Es bastante obvio que las personas compran las botellas metálicas porque tienen miedo del plástico” dijo Nicholauson. "Me sentí un poco engañada."
La botella de alumio de SIGG cambió silenciosamente a "un forro libre de BPA cuidadoso con el medioambiente" en Agosto 2008, pero en el extranjero se enteraron la pasada semana mediante una noticia colgada en la web de la empresa.
CEO Steve Wasik reaseguró a los clientes que todos los tests del modelo anterior con el forro que contiene trazas de BPA, no muestran pérdidas de la toxina. También explica el timing. "La razón más importante de escribir hoy esta carta es porque creo que la conversación sobre el BPA ha cambiado en los últimos 12 meses. El año pasado la mayor preocupación era que el BPA podía mostrar pérdidas. Pero, desde aquella, el diálogo ha evolucionado y la gente se preocupa por la mera presencia del BPA." Ya que algunas tiendas vendían la como por libres de BPA, la empresa quiso rectificar y cambiar a un forro libre de BPA.
"Nuestra meta es aclarar las comunicaciones para asegurar que el minorista tiene todos los detalles, para que, a su vez, el consumidor tiene todos os datos para poder tomar una decisión educada" dijo Wasik.
Se pueden cambiar gratuitamente las viejas botellas de SIGG por las con el nuevo forro.
En Abril 2008, el gobierno federal de Canadá etiquetó de sustancia tóxica al Bisfenol A, interruptor de hormonas que puede causar daño reproductor y llevar a cáncer de próstata y de mama de adulto. Esto alisó el camino para una inminente prohibición par alas botellas de plástico para bebés con policarbonato; al contrario de los otros plásticos, BPA es parte esencial del plástico con policarbonato.
Entonces las tiendas en Canadá ya habían empezado a quitar de las estanterías las botellas de agua para bebés de policarbonato. Fue cuando Jeff Cresswell notó el agujero en el Mercado de las botellas reutilizables de metal.
El copropietario de Klean Kanteen, la botella original de agua, libre de BPA, reutilizable de acero inoxidable, dijo que la última novedad de SIGG es un buen recordatorio para los consumidores, para que sigan con las marcas de siempre que han pasado por investigaciones. Con acero inoxidable no hay necesidad de un forro y al momento nos libramos del problema."
En 2007 el grupo de trabajo medioambiental (“Environmental Working Group”) public una guía de donde ya figuraba entre los productos libres de BPA, las botellas de SIGG. Después de recibir una queja de SIGG que decía que sus botellas no contenían forro de plástico con bisfenol A, el grupo ambiental retiró SIGG de su guía. En Abril 2008, SIGG se negó a revelar más detalles sobre su forro, citando derechos de propietario con terceros

© Copyright (c) The Calgary Herald - fuente: http://www.calgaryherald.com/story_print.html?id=1928843&sponsor

2 comentarios:

  1. Sinceramente todo este tema genera mucha inestabilidad y desconfianza de los productos embasados. ¿Qué sería lo mejor para que afecte lo menos posible arganismos ya débilitados como son quienes sufren SQM?

    ResponderEliminar