domingo, 3 de enero de 2010

CHABUCA CASTILLO: SU HIJA BUSCA A VERDADERO PADRE


Chabuca Castillo, como así la llamaban, era Piurana. Tuvo a su primera hija a los 28 años. Fue parto prematuro con amenaza de aborto durante todo el embarazo. Se supone que llegó a término, porque la madre, quería al padre y pensaría (esto es un supuesto), que así, lo tendría cerca siempre. Sin embargo, el cuento le salió rana, porque la hija, no se sabe a quién salió, sólo la llamaban la china o la chinita, como primera prole de toda una generación.

La madre, debió haber conocido al padre de su primera hija, sobre los años 1965/6 o 1967 (aproximadamente), siendo éste último el año en que naciera ésta. Él no sabe que existe.

Probablemente provinciano, estudiante universitario (este último dato sin confirmar), seductor, tipo bohemio, tocaba la guitarra, vivió, en la pensión que administraba Chabuca quién vivía con su hermano César (el flaco). Esta pensión, estaba ubicada en el distrito de los Barrios Altos o Santa Beatriz, en la Av. Alejandro Tirado, en la provincia de Lima.

Lo único que se sabe de él, es que estaba viviendo en Brasil, pero no es un dato fidedigno.

No se sabe si la hija de Chabuca, fue fruto de una aventura de un día o una relación que durase algún tiempo. Ningún miembro de la familia de la afectada ha dado dato alguno, excepto una tal, (llamada tía Chanita, ex monja), le confesó entre dientes en medio de una reunión familiar, que no era quién pensaba.

A la afectada, le cedió el apellido paterno, el señor Gómez Briceño, padre de los dos medios hermanos de la afectada.

En la vida de esta persona, el hecho de no tener padre en una sociedad machista y clasista, como lo era la clase limeña media de los años de finales de los ’60 del siglo pasado, dio derecho a muchos y muchas que vejarla, humillarla, maltratarla física y psicológicamente, incluso a que el llamado tío Arturo, la violase por años desde que ella tuvo 6 años hasta los 9, con consentimiento de su madre (mujer frustrada, neurótica, maltratadora, trabajadora pero rencorosa y chantajista). Quienes más cómplices fueron con la madre, para descargar su amargura, fueron, “la negra” llamada Marta, la “mano lisiada”, mujer de Lucho, su hermano, llamada Noemí.

Quienes podrían haberle dicho hija de quién era, están bajo una tumba, mientras el resto de la familia, bajo pacto de silencio (no se sabe del por qué), no revela nada.

Chabuca Castillo, fue una mujer guapa, coqueta, trabajadora, triunfadora, seductora con su sonrisa, pero que sin embargo, no supo ser madre, porque en toda su vida, desde que muriese madre, Abcisia Puccio, sólo fue esclava de su padre Cesar Augusto Castillo Añasco y de su madrastra Liliana Alama, y por ende, de toda la prole, que el padre llegó a tener.

Quién conozca algún dato relevante, ponerse en contacto con el administrador de la web.

Gracias.

Chabuca Castillo

Y esto es de mi cosecha, este hombre sería afortunado de encontrar una hija como ella, Isabel Ariño

1 comentario:

  1. ¡Cuan importante es tener conocimiento de los nuestros, para saber nuestros orígenes genético, a la hora de padecer enfermedades como la que padecemos día a día!
    Es una acción muy solidaria de tu parte Isa, eres admirable.
    Un beso

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