sábado, 26 de diciembre de 2009

EL SINDROME DE FATIGA CRÓNICA, AFECTA A JÓVENES Y ADULTOS.

Debido a la multiplicidad de síntomas, es difícil realizar el diagnóstico y establecer un tratamiento para esta enfermedad de causa desconocida. Puede presentarse luego de un cuadro viral o infeccioso. Cuesta creer que para algunas personas, el sólo hecho de levantarse de la cama represente un esfuerzo sobrehumano. Ni hablar de ir a trabajar o hacer deportes porque, uno de los principales rasgos del llamado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es la sensación constante de cansancio y agobio que obstaculiza e impide el desarrollo de las actividades cotidianas de niños, jóvenes y adultos, sean hombres o mujeres. Si bien la causa de esta condición clínica cuyo nombre técnico es Encefalomielitis Miálgica, es desconocida, a lo largo de la historia los especialistas han desarrollado diversas hipótesis entre las que se encuentra la posibilidad de que el SFC aparezca luego de padecer un cuadro viral o infeccioso.

No obstante, también se lo ha relacionado con trastornos psicológicos. Los síntomas aparecen varias veces en la semana y se prolongan hasta seis mesesEn cualquier caso, debido a la complejidad de la sintomatología y a la imposibilidad de determinar concretamente la dolencia a través de análisis clínicos, en algunos casos, el diagnóstico puede tardar en llegar. Tanto este inconveniente como la prescripción de tratamientos erróneos, pueden conducir a un mayor deterioro y, en casos extremos, a la parálisis. “La persona que llega al consultorio alude que padece cansancio y agotamiento prolongado, difícil de aliviar con descanso. Lo primero que hay que descartar, en esos casos, es que el paciente tenga alguna otra enfermedad.

Uno de los comentarios más frecuentes en este síndrome que es un poco más prevalente en las mujeres, hace referencia a la imposibilidad de realizar actividades físicas dado que a quienes lo padecen les resulta muy difícil recuperarse luego de una clase de gimnasia, por ejemplo”, explicó Alejandro Andersson, médico neurólogo, director médico del Instituto Neurológico de Buenos Aires (Inba). De acuerdo con un relevamiento realizado recientemente en Estados Unidos, el Síndrome de Fatiga Crónica afecta a más de un millón de ciudadanos de ese país, aunque, según las cifras del Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, según las siglas en inglés), aproximadamente el 80 por ciento de ellos desconoce de qué se trata la enfermedad. Entre los principales síntomas del SFC que, en muchos países, es considerada una causa justa de ausentismo laboral, se encuentran los dolores de cabeza y musculares, el insomnio, la ansiedad, la depresión.

Adicionalmente, muchos de los pacientes sufren de confusión, sudoración, extrema sensibilidad a la luz, falta de memoria, irritabilidad y dificultades para concentrarse o recordar. Con respecto a la periodicidad, estas manifestaciones pueden aparecer en pocas horas o días y pueden prolongarse por seis meses o más. “Debido a que en algunos casos el síndrome está acompañado por la aparición de ganglios en el cuello y las axilas, algunas líneas de fiebre o molestias en las articulaciones, resulta difícil objetivar el cuadro a través de la realización de estudios. Por esa razón, y debido a que hay formas en la que predomina la variante inmunológica y en otras laendrocrinológica, nos manejamos básicamente con la clínica.

Dentro deeste marco, hay criterios para poder diagnosticar”, indicó el especialista. Si de análisis médicos se trata, se supone que una persona padece de síndrome de fatiga crónica luego de comprobar a través de diversas pruebas, que incluyen la realización de un análisis de sangre, que ésta tenga reducida en un 50 por ciento o más su capacidad para participar en actividades ordinarias.“Aunque no se conoce la causa de la enfermedad, una de las posibilidades es que obedezca a un mal manejo de la energía por parte del organismo que no realiza el ahorro necesario. Teniendo en cuenta esta cuestión, algunos casos pueden tratarse mediante el uso de medicamentos de la línea de los antidepresivos”, detalló Andersson.

http://blogs.larioja.com/nosotros/2009/12/25/el-sindrome-fatiga-cronica-afecta-jovenes-y-adultos-

1 comentario:

  1. Un artículo muy interesante, mí estimada Isa.
    Yo he llevado años, padeciendo la fatiga crónica a nivel físico, he llegado al punto de no poder dar ni un paso sin parar porque me asfixiaba.
    Llevo una temporada, que ha coincidido, que desde que limpio mi organismo con piña en ayunas, esta sintomatología física ha disminuido significativamente, lo cual no quiere decir, que se haya curado. Desconozco el motivo, por el cual en estos momentos la SFC, está como estancado, conjuntamente con la FM.
    Sin embargo, la batalla, no para a nivel cognitivo.
    Este es otro tema. Perdí hace ya más de un año y medio la memoria casi por completo. Esta pérdida fué paulatina, hasta el punto que llegó un día que apenas recordaba hechos vividos, experimentados. Tras un programa que me auto apliqué, he recuperado muchas de las facultades cognitivas perdidas: memoria visual, auditiva, retención, asociación de símbolos, comprensión, vocabulario, parte de mi historia personal, pero no todas mis facultades. Es más, con el paso del tiempo, voy viendo, que he logrado potenciar algunas que las tenía en el tintero, pero, no he recuperado mis facultades perdidas en un 100% por 100%, todo lo contrario, puede que en 50% y eso..., sólo que como en realidad funcionamos con un 6& de nuestro potencial, puede que la carencia de las facultades perdidas, pasen desapercibida.
    Otro punto es que, no siempre son las mismas facultades las que están a un mismo nivel de rendimiento. Sin saber el por qué, hay días que parece que todas o casi todas hubiesen desaparecido de golpe, y soy como un zombi. Sin embargo mi fuerza de voluntad, me lleva a desarrollar rápidademente otras facultades para poder compensar las que en ese momento tenga dormidas.
    En mi caso personal, tengo una ventaja, un gran conocimiento y auto percepción de mis estados en general, lo que me es un estímulo para continuar adelante, de lo contrario, desde hace ya hace mucho tiempo, sería un vegetal humano, ya que los médicos, no me dan respuestas ni alternativas de solución a lo que les planteo. Ellos siguen con su décima: depresión. Sin embargo una persona en estado depresivo, no tiene la capacidad resolutiva de buscar soluciones en el momento para no parecer un ser anormal, todo lo contrario, me dejo mucha energía en parecer un ser competente y competitivo, en un mundo real, que no entiende de estos temas. Después de ser yo en un estado forzado, es decir de fingir que puedo con lo que no tengo, necesito dormir; porque mi esfuerzo ha sido tal, que quedo exhausta física y psíquicamente. Sin embargo, lo que los médicos no entienden, que ello, no tiene que ver con mi estado de ánimo, que es estupendo y luchador.
    Un abrazo.
    Isa

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