martes, 20 de octubre de 2009

FIBROMIALGIA, SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA Y CEREBRO PROCLIVE A LA ANSIEDAD


“la fragilidad de la vida moderna puede hacer que cualquiera se sienta desazonado”

Este artículo fue traducido para la Plataforma de FM, SFC, SSQM por dr. ARTURO GOICOECHEA URIARTE. (NEUROLOGO)

Procede del blog de Bárbara Keddy, profesora canadiense de una Escuela Universitaria de Enfermería, paciente de fibromialgia. Escribió un libro titulado: Women and fibromyalgia: living with an invisible disease (Mujeres y fibromialgia: vivir con una enfermedad invisible...). Es una autora que considera la responsabilidad de un cerebro hipervigilante como núcleo fundamental de la enfermedad. Yo estoy completamente de acuerdo en ello pero además intento señalar el papel fundamental del aprendizaje y la información en la construcción de ese estado hipervigilante.

Un artículo firmado por Robin Marantz Henig, en la revista New York Times (4 Octubre 2009): Conocer el cerebro ansioso, me ha llevado a especular sobre el temperamento ansioso, hiperreactivo e hipersensible de los que padecemos fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Si bien no soy la primera en relacionar un sistema nervioso en alerta con estas dos condiciones creo que la nueva información científica referida al cerebro, a la reprogramación y neuroplasticidad debiera ser tenida también en cuenta si queremos llegar a alcanzar un cierto nivel de comprensión de ambos síndromes.

El artículo de Marantz Henig recoge los trabajos de investigación de Jerome Kagan y Nathan Fox, dos psicólogos que han explorado el mundo de la ansiedad y el correspondiente estado fisiológico cerebral, con participantes seguidos desde la infancia durante 20 años con el objetivo de detectar temperamentos hiperreactivos. Mis años de convivencia con la fibromialgia/fatiga crónica y mis numerosas y prolongadas entrevistas con mujeres que también sufrían la misma enfermedad me han llevado a creer que tenemos cerebros altamente reactivos. La ansiedad responsable de la construcción de pensamientos excesivamente ansiosos proviene de la amigdala, un área localizada en la profundidad del cerebro y que responde a las amenazas. Sin embargo si se trata de una cuestión genética y/o aprendida puede ser irrelevante en este momento, aunque, en mi opinión, los grados altos de ansiedad en mujeres (y niños y hombres) están construidos socialmente. Dadas las expectativas sociales femeninas es comprensible que la hipervigilancia (un término que utilizo frecuentemente en mi libro) pueda hacerse incontenible: el cerebro, entonces, no puede distinguir entre el miedo y la lucha y el reposo y la relajación. Eso explica la mayor incidencia de fibromialgia/fatiga crónica en mujeres.

Para aquellos que son extremadamente ansiosos el cerebro no puede diferenciar entre una amenaza real o imaginada. ANSIEDAD NO ES EQUIVALENTE A MIEDO, dado que el miedo está proyectado sobre un peligro real y objetivo situado enfrente de uno. No se trata de un tipo de miedo natural sino de un sentido generalizado de terror sobre algo que está ahí y resulta amenazante- pero que realmente no lo es o, incluso, ni siquiera está ahí- , escribe Marantz Henig.

Uno de los debates relacionados con esta cuestión es si la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica pertenecen a la misma categoría de enfermedad. Un estudio muy reciente (entre muchos otros más antiguos) sugiere que la fatiga crónica está causada por un virus. Si la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica son entidades distintas o no, no es pertinente en este momento, pero no existe fibromialgia sin fatiga crónica como síntoma. Es razonable pensar que tras un episodio ansioso el hipersensible e hiperexcitable cerebro acabe por ceder y generar fatiga. Por tanto, yo relaciono (quizás erróneamente) ambas condiciones con la ansiedad extrema.
El artículo de Marantz Henig y las investigaciones de Kagan y Fox me llevan a considerar cada vez más la relación entre cerebro y forma actual de vida con esta enfermedad. La fibromialgia se está convirtiendo en una epidemia y el convivir con los miedos que todos experimentamos de un modo ansioso es probable que acelere el proceso.

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