jueves, 24 de septiembre de 2009

ENTORNO Y SALUD

Entorno y salud

Carmen Garriga, Esteve Ignasi Gay y Santiago Nogué

Todo el mundo está de acuerdo que el uso de productos químicos y de ondas electromagnéticas ha supuesto una mejora de nuestras condiciones de vida ( limpieza, desinfección, plaguicidas, alimentos, marroquinería, construcción, telefonía, informática y un largo etcétera) Pero también ha supuesto un incremento del riesgo para nuestra salud, a causa de las propiedades tóxicas, nocivas, corrosivas, irritantes o sensibilizadoras de algunas sustancias y de ser utilizadas de una manera inconsciente, por codicia de algunos emprendedores o por la debilidad de algunos consumidores de querer ahorrar sin importarles las consecuencias negativas para la salud.

Vale la pena reflexionar sobre la relación entre los agentes químicos y físicos del entorno y la salud de las personas, así como sobre la importancia de la sostenibilidad para mantener un equilibrio saludable.

Los estudios publicados sobre la sensibilidad química múltiple (1) revelan que entre un 2 y un 10 % de la población padece algún tipo de sensibilidad a productos químicos y físicos del entorno, pero solo un 1 por mil padece la enfermedad, se observa que va en aumentos, afecta más a las mujeres y prácticamente no se da en personas menores de veinte años. La última característica nos lleva a pensar si realmente los niños están protegidos de esta enfermedad, a causa de la plasticidad de su sistema nervioso, o que aún no han llegado a la carga tóxica suficiente para producirla. Las enfermedades como las intoxicaciones, asma o alergia son bastante conocidas por la gente y la medicina conoces sus mecanismos de producción. Pero la nueva enfermedad que presentamos no es muy conocida por la gente, ni la medicina conoce todavía su mecanismo real de producción. Por tanto se hace difícil establecer una prevención totalmente eficaz, por lo que es necesario aplicar el principio de precaución, consistente en evitar las exposiciones innecesarias, sin caer en un alarmismo desconcertante.

Se conocen diferentes casos de personas afectadas por accidente laboral entre profesionales del Departamento de Educación: una maestra de un centro educativo de la provincia de Girona y seis técnicas de un Servicio de Educación del Barcelonés. La primera, a causa del almacenamiento incorrecto de productos de limpieza y, las segundas, por exposición evitable al producto de fumigación del centro. A continuación el Dr. Santiago Nogué informa y da a conocer esta nueva enfermedad y finalmente se hacen algunas reflexiones sobre la prevención en los centros de educación infantil.

Sensibilidad Química Múltiple

¿Que es?

Es una enfermedad adquirida que se estima que podría afectar a un 1 por mil de la población de áreas industrializadas. Se caracteriza por la pérdida progresiva de tolerancia a la presencia en el medio ambiente de agentes químicos diversos y previamente bien tolerados como son, entre otros, los productos de limpieza, colonias, perfumes, disolventes, humo de tabaco o humo de los tubos de escape de coches, camiones y autobuses. También se ven afectados por una pérdida de tolerancia a bebidas alcohólicas, café, alimentos y medicamentos que previamente toleraban. Y algunos de ellos también tienen hipersensibilidad física al calor, al frío o a las radiaciones electromagnéticas procedentes de teléfonos, radios, ordenadores, líneas de alta tensión o antenas de telefonía móvil.

¿Por qué se produce?

Muchas veces no se consigue identificar el desencadenante físico, químico o biológico; en este caso se la denomina Intolerancia Ambiental Idiopática. La SQM puede existir como un síndrome aislado, pero con frecuencia acompaña, como una manifestación más, otras enfermedades como pasa por ejemplo con gran frecuencia con la Fatiga Crónica y la Fibromiálgia. Otras veces, el desencadenante puede ser una exposición única o reiterada a uno o algunos productos tóxicos. Los más frecuentes: productos de limpieza, insecticidas, gases y vapores irritantes, derivados del petróleo, disolventes y muchos otros.

¿Qué alteraciones produce en el organismo?

El mecanismo de producción es desconocido. Como hipótesis más probable, los desencadenantes que se han citado previamente inducen un cambio en las conexiones cerebrales, muy probablemente en el área límbica cerebral, que tiene como resultado que las percepciones olfativos o gustativas que llegan al cerebro sean erróneamente interpretadas como nocivas, y desencadenen una inmediata respuesta de alerta con síntomas diversos (ahogo, irritación ocular, nasal y faríngica, dolor de cabeza y otras manifestaciones) que obliga a la persona a alejarse de estos ambientes, ya que en caso contrario empeora rápidamente y llega a temer por su vida. Por tanto, es una enfermedad que se produce de una manera diferente del asma o la alergia, aunque pueden coincidir en una misma persona. Hay pruebas diagnósticas para saber si se trata de una patología o de otra.

¿Qué productos la inducen?

Son muchísimos y por esto se denomina este síndrome con el adjetivo múltiple. La tabla 1 recoge los más frecuentes.

Tabla 1: productos que con mayor frecuencia pueden desencadenar síntomas de SQM

  • Productos de limpieza (lejía, salfuman, amoníaco, detergentes, suavizantes, desengrasantes, limpiacristales, desatascadores…)
  • Productos de higiene y cosmética (colonias, perfumes, desodorantes, after-shaves, tintes, lacas…)
  • Productos del hogar: ambientadores, velas, frituras, insecticidas…
  • Humos (tabaco, tubos de escape de coches, autobuses y camiones, brasas, barbacoas, chimeneas…)
  • Disolventes (aguarrás, acetona…)
  • Pinturas
  • Sprays de cualquier tipo.

¿Qué síntomas se presentan?

En la tabla 2 se pueden observar las múltiples manifestaciones que pueden desencadenarse por la exposición a los productos de la tabla 1, afectando a más de un órgano o sistema del organismo. Estas manifestaciones clínicas aparecen de manera inmediata en los afectados ante la exposición a los productos citados, pese a presentar unas concentraciones ambientales bajas que dejan indiferente la población en general. Una vez alejado el desencadenante, la persona afectada puede recuperarse lentamente, a lo largo de 5 o 10 minutos, o de una a más horas y, en algunos casos, el malestar general puede persistir durante algunos días.

Tabla 2: síntomas desencadenados en personas afectadas por una SQM

  • Aparato respiratorio: asfixia, falta de aire, oclusión glótica, tos, afonia…
  • Sistema nervioso central: dolor de cabeza, inestabilidad…
  • Ojos: irritación, sensación de arenilla, lagrimeo…
  • Nariz: irritación, congestión, mucosidad…
  • Garganta: irritación, mucosidad, tos…
  • Boca: sensación metálica, ardor…
  • Lengua: picor, escozor, aftas…
  • Estómago: náuseas, vómitos, gases, dolor…
  • Intestinos: dolores abdominales, diarrea…
  • Otros síntomas: cansancio, malestar general, imposibilidad de permanecer en aquel ambiente…

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es únicamente clínico. Se basa en la observación y la valoración de los síntomas mediante un cuestionario específico de auto-evaluación que mide con mucha fiabilidad las intolerancias ambientales y no ambientales, las exposiciones encubiertas, la intensidad de los síntomas y el impacto de la enfermedad sobre la vida diaria.

¿Cómo evoluciona?

Se instaura progresivamente en semanas o, más habitualmente, en meses o años. Se cronifica y posteriormente se estabiliza gracias al hecho que los afectados aprenden a evitar las exposiciones que les perjudican, pero después de muchos años continúan sin tolerar muchos productos y ambientes con las consecuentes limitaciones laborales en la vida diaria.

¿Cómo se trata y se previene?

No existe un tratamiento específico. Sobre todo es muy importante no exponerse a productos o ambientes a los que se sabe que son hipersensibles. Los hábitos de la vida diaria deben modificarse y adaptarse a una nueva situación. Es importante mejorar la ventilación y renovación de aire de los domicilios, evitando ambientes húmedos, no exponiéndose a ambientes irritantes (gases, humos) y en particular al humo de tabaco. Es necesario tratar los síntomas y las enfermedades que los acompañan, ya citadas. La psicoterapia cognitivo-conductual se ha mostrado beneficiosa en algunos pacientes porque reduce la sintomatología reactiva.

No se ha demostrado que una dieta ecológica o un gran aislamiento ambiental desde la infancia prevenga el desarrollo de la enfermedad. Por esto no hemos de obsesionarnos por una vida “pura”, aunque, indudablemente, a una mayor exposición, un riesgo mayor.

Santiago Nogué Jefe de la Sección de Toxicología Clínica

del Hospital Clínic de Barcelona

Buenas prácticas para evitar la exposición a sustancias químicas tóxicas en los centros de educación infantil.

Ante la proliferación de sustancias químicas en nuestros entornos de vida y de trabajo, queremos compartir una serie de reflexiones y recomendaciones, desde una mirada interdisciplinaria, para ayudar a aplicar el principio de precaución para evitar exposiciones innecesarias y favorecer que nuestros centros educativos sean lugares seguros y limpios de tóxicos.

- Evitar el uso de pesticidas tanto en el exterior como en el interior del edificio escolar, procurando utilizar el ingenio y recursos naturales para combatir plagas y malas hierbas. Se pueden extremar las medidas de higiene, limpiando al vapor, no dejando migas de alimentos que atraen insectos y ratones, sellando grietas, reparando ventanas. Sólo en plagas difíciles de controlar, empresas autorizada con trabajadores acreditados pueden aplicar pesticidas durante los fines de semana o los períodos de vacaciones. Es necesario avisar a toda la comunidad educativa del centro antes de aplicar el tratamiento, respetar el plazo de seguridad y ventilar los espacios antes de volverlos a ocupar.

- Para la prevención de piojos en la escuela no es necesario recomendar el uso de antiparásitos, ya que pueden atravesar la piel y producir efectos negativos para la salud. Para prevenirlos primero es necesario detectarlos en las zonas más calientes del cuero cabelludo (alrededor de las orejas y la nuca). En caso de que existan, hay que informar a las familias que, para desengancharlos del cabello, sólo es necesario un buen lavado con champú, un aclarado con agua y vinagre, y utilizar un peine especial con las púas muy estrechas.

-Vigilar los tipos y composición de los materiales que se utilizan en las aulas: al comprar alfombras o moquetas hay que rechazar las que no identifican los componentes y evitar limpiarlas con productos tóxicos; según que mobiliario escolar puede contener plásticos y conglomerados con barnices y colas que con el calor emanan sustancias químicas; es necesario evitar que los juguetes se limpien con cloro o lejía; a la hora de utilizar archivadores y cajas mejor que sean de madera o cartón; no almacenar de forma excesiva los materiales de papel, porque absorben los vapores químicos y se blanquean con cloro; no poner objetos de plástico cerca de los radiadores; es mejor que los tejidos que se utilicen sean de algodón y no sintéticos. Actualmente existe una normativa de Seguridad y Salud homologada por la Comunidad Europea que es necesario comprobar que se cumple en el material que se adquiere.

- Procurar que la fotocopiadora y las impresoras no estén en un espacio donde se trabaje con niños, ni tampoco en la sala de profesores; intentar que una misma persona no haga muchas fotocopias seguida; no entregar las impresiones acabadas de hacer a los alumnos, es necesario que la tinta se seque para que no se absorban los componentes químicos. Es bueno ventilar, abrir ventanas y que el cambio de tóner lo hagan técnicos especializados.

- Procurar que los materiales de dibujo y pintura (ceras, rotuladores, témperas) sean productos ecológicos, seguros, con base de agua y de baja toxicidad. Resulta más seguro comprarlos a los proveedores escolares autorizados, que ofrecen garantías, que adquirirlos en bazares en los que salen baratos pero pueden resultar muy tóxicos. Es necesario controlar el uso excesivo de colas, rotuladores permanentes (con bases de esmaltes y disolventes), barnices para fijar colores. La cola se puede elaborar experimentando con harina y agua.

- Evitar el uso de ambientadores en las aulas para conseguir un aroma agradable y relajar los niños. La mayoría de estos productos llevan componentes químicos altamente tóxicos (formaldehído, fenol…) que pueden interferir la capacidad olfativa, liberando un agente insensibilizador del nervio olfativo. Se pueden usar recursos naturales, como ramos de lavanda, etc….

- Evitar el uso de toallitas húmedas. En su composición destacan diversos componentes químicos, detergentes y ambientadores. Pueden ser sustituidos por una buena limpieza con agua y jabón. Cuidado con algunas prácticas como perfumar con colonia los niños antes de irse a casa, pueden producir reacciones cutáneas, somnolencia, o hiperactividad cuando atraviesan la piel.

- Utilizar para limpiar detergentes ecológicos, borax, bicarbonato, o las “eco-bolas” que aseguran una limpieza efectiva y no liberan productos químicos. No es necesario poner suavizantes a la lavadora, son tóxicos y sensibilizadores. No debe de confundirse limpieza con el grado de olor y de suavidad.

- Insistir para que los autocares con motores diesel que hacen el transporte escolar tengan el motor parado cuando lleguen delante del centro mientras acceden a él los alumnos. Por sus tubos de escape se desprenden gases con agentes químicos y metales pesados, que además de contaminar el ambiente exterior también se van introduciendo en el interior del vehículo.

- Tener mucho cuidado de los centros escolares en los que hay que llevar a término las actividades educativas mientras comparten espacios con los operarios encargados de las tareas de remodelación o de nueva construcción. Además del peligro de accidentes que puede generar esta convivencia, hay que tener en cuenta que se trata de trabajos que generan polvo, residuos y utilizan pinturas, colas, soldaduras, que liberan en el aire productos químicos que pueden resultar nocivos. La Administración Educativa debería programar este tipo de obras en períodos de vacaciones y garantizar una adecuada limpieza y ventilación de los espacios, respetando los plazos para que se disuelvan los componentes orgánicos y los metales pesados.

- Se debe ser consciente que uno de los peligros químicos más importantes deriva del proceso de limpieza y desinfección de los centros: cuando los ayuntamientos hacen la contratación de las empresas de limpieza, suelen priorizar el coste más asequible y a menudo se suple el número de personal y las horas de limpieza por la utilización de productos con gran poder desinfectante. Es el caso de la lejía, el amoníaco, el cloro que se utiliza para limpiar el suelo, las mesas, los juguetes…estos productos químicos desprenden gases tóxicos que perduran en el ambiente y pueden producir alergias, sensibilización, hiperactividad o falta de concentración. Padres y maestros deberían instar a los ayuntamientos a contratar empresas que utilicen productos biodegradables, ecológicos, respetuosos con el Medio Ambiente i con la salud de las personas. También se debería exigir que la limpieza de los cristales con amoníaco se realice fuera del horario escolar, y que la desinfección de las aulas no se haga por la mañana, justo antes que alumnos y maestro las ocupen.

- Comprobar que la limpieza del comedor escolar se empiece a realizar una vez todos los niños hayan terminado de comer, no permitir que a medida que van acabando se empiece a limpiar con lejía y otros desinfectantes (los gases emitidos pueden ser absorbidos por los niños y los alimentos que consumen). Es recomendable no utilizar el espacio del comedor para realizar actividades de tarde sin estar bien ventilado, ya que los productos químicos perduran en el ambiente.

- En los protocolos de seguridad y de riesgos laborales están detalladas las normas de etiquetaje, clasificación y almacenamiento de los productos químicos y de limpieza; aún así, todavía hay que lamentar accidentes laborales por no adoptar las precauciones básicas o no realizar las inspecciones pertinentes. La mayoría de módulos prefabricados del Departamento de Educación no cuentan con un espacio específico para los productos de limpieza, y se guardan en lavabos u otros espacios con un alto riesgo para las personas.

Carme Garriga, maestra de Educación Infantil; Esteve-Ignasi Gay, médico especialista en medicina preventiva y Santiago Nogué, jefe de la Sección de Toxicología Clínica del Hospital Clínic de Barcelona.

Nota:

  • (1) Centro Nacional de Condiciones de Trabajo NTP 557:Intolerancia Ambiental Idiopática: Sensibilidad Química Múltiple y fenómenos asociados. Serie 16. Año 2001. Editado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

PUBLICADO POR LA REVISTA INFANCIA nº 169 (Julio - Agosto 2009)

Agracedezco a la revista Infancia y a los autores del artículo su autorización para traducirlo y publicarlo en mi blog así como en la web de la Plataforma para la FM, SFC y SSQM, Isabel Ariño.

8 comentarios:

  1. Estoy segura de que si llevase toda esta información a la escuela de mi hija, cuando me diese la vuelta les entraría hasta risa... pero..... voy a imprimirlo y mañana lo llevaré.
    Si de 20 profesores, uno se da cuenta de la gravedad del tema, me doy por satisfecha.
    Besitos Isa

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  2. Ese es el espíritu que hay que tener, como todo en la vida, las cosas más importantes siempre se lograron poco a poco, aportando cada uno su granito de arena. Así que cada profesor que repare en ello y lo tenga en cuenta será un éxito para hacer esta sociedad más habitable y tener un niños más saludables.
    Pero yo esto lo haría extensivo también a espacios para adultos, a centros de trabajo, locales públicos.
    A mí me ocurre que cada vez que alguien me pregunta porque llevo mascarilla, digo Dios mio no te cansas de hacer milagros, esta persona acaba de empezar a tomar conciencia social y así uno tras otro nos ayudan hacernos visible y reconsiderar en la medida de lo posible lo que llamo esta epidemia social.
    Así que continuemos dando ejemplo que por eso somos pioneras en sensiblidad verdad? BESITOS

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  3. Interesante artículo, bastante completo.
    Ojalá y todos los médicos de Barcelona, tuviesen el mismo parámetro para dar una correcta asistiencia..., pero la realidad, es que hay posisiones divididas, mal entendidas, o poco informadas.
    Isabel Gómez

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  4. Anónimo, algún día llegara, no dejes de luchar.

    Poco a poco, y cada vez más, la gente se está sensibilizando, hoy es 1, mañana 10, dentro de un mes 1000,en un año 1.000.0000,...ésto va así.

    Por supuesto que a lo mejor no tan rápido como nos gustaría, pero mientras llegue, nuestra obligación está en seguir luchando, con las pocas o muchas armas que tengamos a nuestro alcance, granito a granito, todas y todos. Al menos si no por nosotros, ¡por nuestros hijos!.Tenemos una obligación para con ellos. Algo muy bueno saldrá de aquí, para tod@s.

    Isa, TE QUIEROOOOOOOOOOOOOOOOO. ;)

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  5. He facilitado una copia a la asociación de madres y padres de la escuela de mi hijo. Para mi es un escándalo que los maestros estén todo el día con el móvil a cuestas, haciendo o contestando llamadas en plena clase (cuando los alumnos, como es lógico y me parece perfecto, lo tienen rigurosamente prohibido) y que estén metiendo en las clases ordenadores sin hilos en substitución de los libros (y que encima tenemos que pagar los padres, a los que nadie nos ha pedido la opinión, tampoco a los que estamos convencidos de la nocividad de la electrocontaminación). Tampoco me parece nada lógico que las normas del comedor escolar sean todas para niños y padres, que somos los usuarios y los que lo pagamos, pero que nadie nos de garantías de lo que comen y cómo lo comen los alumnos. Nos fiamos demasiado de que todo el mundo va a hacer las cosas como deben hacerse, con honestidad, con sentido común y haciendo prevalecer el principio de precacución, ese gran desconocido.

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  6. es increible, todo mi apoyo para ti y tu familia, y mucha fuerza!! Muchas gracias por difundir tu enfermedad!! cada vez vamos a peor, yo lo veo en la comida, todos los productos manufacturados que existen nos estan destrozando por dentro.

    Espero que algún dia haya cura para tu enfermedad o medicación, mucho animo y estoy para lo que necesites. Un saludo Miriam celiaca e intolerante a la lactosa, asmatica, hipotiroidea, alergica.

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  7. Hola Miri, muchas gracias por tus ánimos.

    Para mi enfermedad solo existe la evitación y dudo mucho que haya algo mas que cosas que nos alivien.

    Lo que me gustaría es que vierais el daño que los productos químicos pueden hacernos y los evitéis al máximo, puede que tu asma así mejorara,un beso, Isa

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  8. En verdad hay que tener presente que "lo que no se pronuncia no existe", por ello hay que seguir cada día dando a conocer al mundo con nuestro testimonio lo que está ocurriendo y no olvidar que cada granito de arena al final forma una gran playa de arena. Hay que hacer visible que nos estan envenenando el planeta y a sus habitantes y que somos muchos más de los que que oficialmente se muestra. Solo dando a conocer lo que está ocurriendo haremos posible que se eviten más casos y que encuentren más soluciones.
    Por un mundo mejor y un planeta más habitable!

    Mi querida Isa mil gracias por tu inconmensurable aportación, digna de admiración

    SALUD-2 para tod@s

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