sábado, 25 de abril de 2009

VIVIR SIN SENSIBILIDAD, O LO QUE ES LO MISMO;DIFERENCIAS ENTRE "IN" y "SEN"

Cada vez que alguna persona se mete en nuestra vida, nos cambia algo.
Las mujeres, que somos ávidas para dar cariño porque nuestra naturaleza es así, rodeamos al que se acerca con nuestros brazos, dando siempre lo mejor de nosotras.
Cultivadas en la sensibilidad todas ponemos un granito de arena en hacer fácil cualquier empeño que se nos presenta: damos un plato de comida, cosemos un descosido o planchamos una lágrima.
El quehacer se convierte en rutina y ya incorporado a la forma de vivir nos arremangamos aunque estemos rotas y tomamos la tarea como si nos fuera la vida en solucionar ese pequeño desbarajuste que nos ha llegado de sopetón.

Me he encontrado amigas que antes de pensar en ellas, han priorizado su pareja, sus hijos o la tortilla de patatas. Hemos dejado ese baño, esa conversación para hacer por los demás que siempre son importantes.

Hoy os voy a comparar lo que hacen y a que se dedican los hombres y las mujeres y no me extraña que no enfermen tan a menudo como nosotras. Lo tienen todo hecho desde que se han encontrado a una con sensibilidad de la buena, esa que te obliga a decir siempre: yo te ayudo.

¿Quién vive sin sensibilidad?, pues aquellos que son los primeros en estar para recibir, los que sin ponerse a la cola de la espera deciden que se lo merecen todo.

La sensible se lo proporcionará antes que diga nada y la sensible se lo dará hecho antes que diga:!!! Mío ¡¡¡.
Estos tipos egoístas que se metieron en nuestra vida pidiendo pan sin pedirlo, pero poniendo cara de necesidad, son nuestros enemigos….. Jamás te preguntarán que necesitas, que deseas o que piensas. Nunca se cuestionarán si puedes con tu alma o si necesitas una caricia porque saben que le darás el pan de tu boca, arroparás su alma y le regalarás tu sonrisa.

Estos insensibles seres, tampoco tendrán cuidado en no molestar cuando duermes, ni en acordarse de que no queda jabón, ni que tienes la espalda rota.
Este tipo pasivo de personaje que deja que todo se lo solucionen a cambio de nada, es el ser más irresponsable y perjudicial que hay en el planeta. No se dan cuenta de nada y esa es su insensibilidad.

El insensible padece un tipo de trastorno de personalidad poco detectable al principio, pero cuando ya lo sabes es demasiado tarde. Se han metido en tu vida exigiendo lo que empezaste a dar y continuarán hasta que los eches de tu vida. El problema es ese, como se echa a un insensible de tu vida?
Pues se le echa siendo tan insensible como él. A base de no darle el pan, no arroparle o no mirar su camisa arrugada.

Cuando eso ha pasado, ya estás tan exprimida que al volverte insensible, no te conoces. En ese punto el insensible receptor, empieza a dar muestras de enojo infantil porque su sensible da muestras lógicas de querer ser el receptor de tus desvelos.
Empieza la guerra sorda¡¡¡¡

El insensible demuestra al sensible que no le necesita y empieza a hacer tonterías del tipo: traer ciruelas cuando has pedido naranjas, hablar cuando quieres silencio, o decirte que no quiere carne, porque ya no le gusta cuando has pasado una hora cocinando.

El insensible al día siguiente no te pedirá nada, porque sabe que rompe la cuerda, sin embargo tampoco dará nada para compensar y el sensible, que para eso es más sensible, caerá en la cuenta de que algo trama.

El embauco consiste en hacerse el bueno para que el sensible, que se da cuenta de todo, piense que no da tanto como antes y ofrezca una vez más de su pan o de su planchado. Así el insensible durante un período corto rechazará o negará lo que el sensible da a todos.
La fragilidad del sensible frente a la fortaleza del insensible consiste en culparse de no dar lo que antes daba y cede ante al tristeza del “in” que tampoco cede en su postura de aflicción por ser tan incomprendido porque no pide nada.
Ahí está el dramatismo: la fuerza reforzada del “in” frente a la debilidad del “sen”.
El “in” siempre ganará porque mientras el sensible se afana en no demostrar que puede llegar a ser como el “in” el “in” se está buscando otra víctima para seguir con su manipulación y ahora pretende ser el sensible porque claro le duele no ser el objeto de adoración.
Rápidamente buscará en el sensible el punto flaco. Sea el gato o la manta que le hizo, el "in", le dice y demuestra al “sen” que es tan sensible que está dolido.
En este punto el “in”, cae en estado depresivo mayor, dejando de comer, de dormir, incluso le duele la cabeza, cosa que no sucedía mientras en “sen” le daba atenciones.

Ser “sen” es malísimo porque caemos en las redes de los desalmados “in”, que saben nuestra flaqueza por hacer la vida agradable.
Queridas sufridoras de los in: cuando os encontréis con un individuo de esta clase, quejaros mucho, porque un “in” no soporta una llamada de atención o requerimiento, se les caza enseguida por eso. En cuanto pongan gesto hagan ademán o les dé un tic, ojo, porque el “in” sale pitando con la excusa de que como es muy buena persona va a ver a un amigo, por ejemplo o te va a comprar el pan y no vuelve.
En ese estado de cosas, no alarmarse, sino regresa, hacer una fiesta, llamar a todos vuestros amigos “sen” para reíros pero cerrar la puerta de casa porque el “in” se mete en cualquier hueco esperando el trozo de pan.

Esto es para las amigas que alguna vez han tenido un “in” en su vida, y como abundan mucho antes de darles la mano, hacerles un test facilito que encontrareis en la barra de Google.
Chaoooooooooo
Elena

4 comentarios:

  1. uyyy, yo conozco alguno de esos "in".
    Por desgracia, el mundo está lleno amiga!!!
    Buena entrada!! muy productiva!!

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  2. En el "divertido" (bastante), "interesante" (mucho!!!!) y "guai" falta el GENIAL (un 10!!!)

    Si se va a por el pan y no vuelve... fiesta, sí señora (y a cambiar la cerradura, porque eso de que no vuelve es incierto).

    Muy buen retrato y muy buen anáisi de situación.

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  3. Va por ustedes¡¡¡¡
    Si es que no concozco a ninguna que no haya sido la victima de un "in".
    Chicas, sé que no hay vacuna, ni la queremos con la sensibilidad, ejeje, pero hay que tener unos apuntitos y enseñarlos como prevención.
    Os parece...? bueno, ya digo 1º ponerles a prueba o cuarentena.
    2º darles tareas pero de la dificiles a ver si sacan nota.
    3º no enamorarse nunca. Cabeza fría como un cubito de hielo.
    4º si no tuvo remedio : pedir ayuda para intentar sacarlo de enmedio.
    Elena

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  4. Jaja, que bueno Elena, estás que te sales,
    pues si, yo tambien tuve un "in", menos mal que para compensar la vida me trajo al final un "sen"....
    Hola Ariadna, encantada de verte por aquí, que alegría!, besos y abrazos de OSO

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