jueves, 9 de abril de 2009

CONVIVIR CON EL DOLOR


Que le pasa a mi cuerpo? Tengo 20 años, el dolor forma parte de mi vida, por qué estoy tan cansada?

Es verdad que los demás tambien están como yo? Por qué no puedo hacer las mismas cosas que la gente de mi edad o de la edad de mi madre?

Todas estas preguntas solo tienen una respuesta, eres floja, siempre te estás quejando....

Cuando una asume que es una quejica desde muy joven, por no decir desde pequeña, no acude al médico a explicarle que le pasa, y así van pasando los años, con dolor aquí o allá eliminado de tu vida las cosas que no puedes hacer, no puedes hacer deporte, no puedes salir por la noche, pues al día siguiente necesitas muchas horas de descanso para poder funcionar el lunes y volver a trabajar, no puedes ni mucho menos salir y al día siguiente ir a trabajar, eso es impensable.....

Convivir con el dolor, año tras año te va minando , te va haciendo débil, aunque tú te esfuerces... vás tirando del carro, pero piensas, como pueden los demás?, si estuvieran tan cansados como yo.... esto es la vida, entonces cuando sea mayor, que????

y así van pasando los años, eres la quejica de la familia, ya nadie te hace caso y hasta se permiten el contestarte, y yo también estoy cansada, que te crees?

Por mucho que intentes no quejarte, es imposible, cuando una persona sufre tanto, es muy difícil, no decir me encuentro mal... que dolor....estoy agotada.....

y siempre encuentras a tu alrededor gente que te mira mal, intentas no decirlo, aunque si quisieran podrían ver el dolor en tu cara ,el cansancio en tus posturas, en tu forma de andar, tan joven y tan cansada....

Llegas a creer lo que te dicen, eres una quejica...una exagerada.

Y te esfuerzas y te esfuerzas, hasta que llega un día en que tu cuerpo dice, HASTA AQUÍ!

Y entonces te das cuenta que no te puedes esforzar más, que el dolor no es normal, que no puedes levantar una botella de agua con una sola mano, que apoyar los pies en el suelo es terrible pues tus pies son un cartón piedra que es imposible poner en contacto con el suelo.
Que todo lo que se te olvida no es normal, a veces no sabes hacer ya la comida, cuando has trabajado siempre en la cocina.

Que levantarse de la cama es una misión imposible, pero lo tienes que hacer pues tienes obligaciones, un bebé, una casa, impensable un trabajo. Y a pesar de no poder, aún eres capaz de levantarte, sigues estirando de la cuerda, hasta que se rompe.

Entonces empieza el periplo de médicos, tienes depresión, es ansiedad, NO!!!, tu sabes que no es eso, pero claro tú no eres médico, y no te hacen caso, claro vas a la consulta y lloras, antidepresivos, vale me los tomo, pero yo no tengo fuerzas de nada, solucioneme este problema físico y verá como no tengo problemas sicológicos.....

Este es una de la formas de enfermar, sé de muchos que su comienzo ha sido paulatino, desde la adolescencia se han sentido "diferentes", incluso ha sido el principio de la enfermedad para mis hijas, desde pequeñas han tenido síntomas que yo no he sabido ver a pesar de estar pasando por lo mismo que yo pasé.

Sé que hay otros niños así, que no tienen fuerzas, pero que luchan por hacer lo mismo que los demás, que tienen dolor, que tienen problemas de atención, por ellos escribo esto, para que si alguien puede darse cuenta de que no es normal que un niño o un joven siempre esté cansado o diciendo que algo le duele, se le escuche, se le tenga en cuenta, mi hija pequeña ha tenido más suerte,mi neurona y media se dió cuenta de que algo pasaba....

Ella estoy segura que no va a sufrir tanto como Andrea o como yo, pues ya está evitando todo lo que le hace daño, pero hay tantos niños por ahí que están pasando lo mismo y nadie se da cuenta hasta que ya es muy grave su estado.

Existe la FM y el SFC en niños y adolescentes y por supuesto la SQM, entre todos podemos hacer que no sean tan incapacitantes como pueden llegar a ser.



1 comentario:

  1. Estas situaciones infantiles, por desgracia se dan cada vez más.
    El caso de hermanos o gemelos monocigóticos, tienen una posibilidad de un 30% de padecerlas conjuntamente.
    La razón genética es causa principal. A pesar de los nuevos Congresos (Reno), para el SFC, no se encuentra ni nuevos marcadores ni tratamiento posible.
    Todos estamos con esperanza, pero empeoramos. Así que ésta disminuye, se diluye, y lo que es peor asienta en los médicos la sensanción inmovilista.
    Por eso, si seguimos sin remedios, y sin poder trabajar, ¿quién se hará cargo de nosotros?.
    Hay que seguir reclamando y llegando a los tribunales, no sólo por las minusvalías e incapacidades, sino empezar a estar pendientes de la ley de Dependencia.
    Pedir pensiones dignas sin tener que tengamos que acudir a las pensiones no contributivas ya que además exigen el 65% de discapacidad.
    Las cotizantes al sistema durante tantos años, no merecen ver reducidas sus prestaciones después del periplo jurídico al que nos lleva la Administración en una tardanza que ronda los 4 años.
    Ahora msimo ha entrado la nueva Ministra de Sanidad T.J. y ha dicho explicitamente: "que las prestaciones no se verán reducidas a pesar de la crisis".
    Saludos
    Elena Navarro

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